Cualquier sitio web que empiece a tener algo de tráfico debería usar una caché web.
Por tanto, si eres el propietario de una web que recibe una cantidad de tráfico relevante, te interesa saber qué es una caché y usarla en tu web.
¿Qué encontrarás aquí?
Aquí te explico todo lo que necesitas saber para entender qué es y cómo funciona una caché.
Qué es una caché web y para qué sirve
Una caché sirve para almacenar temporalmente datos en un medio que permite un acceso mucho más rápido a esos datos.
La idea viene del mundo de la informática donde la caché se utiliza desde hace décadas para reducir el tiempo de acceso a los datos almacenados en la memoria principal (RAM) llevando los datos a una memoria de la CPU mucho más pequeña, pero también más rápida: la memoria caché.
Esto funciona muy bien porque del total de los datos, los más usados se suelen concentrar en un % pequeño y se suelen usar de manera repetitiva. Tener una gran parte de los datos en la caché le permite a la CPU trabajar de manera mucho más eficiente.
Aplicado a la web, esta misma idea se usa con páginas web para conseguir cargar las páginas más rápido y con menos carga de proceso para la CPU del servidor lo que le permite escalar más: atender a más clientes web.
Tipos de caché web y cómo funcionan
El cómo se consigue esto en una web varía según el tipo de caché utilizada. Las cachés web las podemos clasificar básicamente en tres tipos diferentes y una variante especial:
La caché de navegador es una forma de almacenamiento temporal de datos web en el dispositivo del usuario, normalmente un navegador web, de ahí el nombre.
Este tipo de caché guarda copias de documentos que el usuario ha visitado anteriormente, como páginas HTML, imágenes y archivos CSS/JS.
La mejora de la velocidad de carga de las páginas viene de reducir la necesidad de descargar repetidamente los mismos recursos del servidor si no han cambiado. En vez de eso, se usa la copia local de la caché.
Sin embargo, puede presentar problemas, como datos desactualizados por cargar una copia que ya no refleja el contenido actual, especialmente en sitios web que se actualizan con frecuencia.
Caché de intermediarios
La caché del intermediario, también conocido como proxy-cachés, se encuentra en servidores de red que actúan como intermediarios entre el usuario y los servidores web.
Estos servidores almacenan copias de contenido web solicitado por múltiples usuarios. Esto es muy útil para reducir la carga en los servidores web y disminuir los tiempos de respuesta para los usuarios que solicitan el mismo contenido.
Este tipo de caché es particularmente efectiva en entornos corporativos o educativos, donde muchas personas acceden a los mismos sitios web.
Caché del servidor
La caché es de servidor cuando almacena el contenido web en el propio servidor web.
Este tipo de caché ayuda a mejorar el rendimiento del servidor al almacenar versiones estáticas (HTML y CSS) de páginas web dinámicas (que se generan sobre la marcha) como las páginas de un sitio WordPress, por ejemplo.
En este caso, al acceder a una URL no se descarga directamente un fichero HTML, sino que se ejecuta un proceso que lee el contenido de la base de datos de WordPress y compone con este contenido la página HTML final.
Este procesado es más costoso para el servidor que una simple descarga del contenido HTML de la página. Por eso, procesar sólo la primera vez y descargar en las siguientes directamente el resultado de ese procesado en HTML (hasta que el contenido cambien) es mucho más eficiente.
Esto es esencial, sobre todo, para sitios web con tráfico alto, ya que minimiza el tiempo de carga de la página y reduce la carga en los recursos del servidor.
Ejemplos de productos muy populares de caché de servidor son LiteSpeed o Varnish Caché.
Caché de aplicaciones web
Esto son en realidad también cachés de servidor (se ejecutan en el servidor), pero forman parte de una aplicación web concreta. No son un servicio de caché horizontal del servidor.
Un ejemplo muy popular son los plugins de caché para WordPress como W3 Super Cache o W3 Total Cache, por ejemplo.
3 Plugins populares de caché para WordPress
Si cuentas con un buen proveedor de hosting como los que recomendamos en nuestras comparativas, incluso con el plan de hosting más básico ya te darán la posibilidad de usar una caché de servidor (que es la mejor opción):
Para configurar esta caché y toda la información que necesitas te la proporcionará tu hosting puedes contactar con el soporte y ellos te deberían ayudar a configurar todo correctamente.
En el caso contrario, si no cuentas con una caché de servidor en tu hosting, no te preocupes. Puedes usar plugins de caché para WordPress.
Tres de las mejores opciones, dos gratuitas y una de pago, son las siguientes:
Cache Enabler
El primer plugin que te puede recomendar el plugin gratuito Cache Enabler de KeyCDN.
Su motor de almacenamiento en caché en disco es bastante rápido y fiable, mientras que el soporte para WordPress multisitio es una ventaja para aquellos con redes de sitios web.

Es un plugin de caché de primera a coste cero con el que no obtienes todas las prestaciones que obtendrías con WP Rocket, pero es una alternativa interesante, sobre todo, para aquellos con un presupuesto limitado.
W3 Total Cache
W3 Total Cache es un “clásico” entre los plugins de caché que es obligado mencionarlo.
Con más de 1 millón de descargas es uno de los más populares del repositorio de WordPress, aunque está lejos de ser perfecto.
La principal desventaja es que las configuraciones del backend suelen ser bastante detalladas y difíciles de entender. Los desarrolladores se esfuerzan en conseguir buenas configuraciones por defecto, pero para los principiantes pueden ser confusas.

Dicho esto, W3 Total Cache como plugin de caché gratuito y de código abierto es una alternativa interesante si no te asusta una configuración un poco técnica.
Además, tiene la ventaja de poder integrarse con CDNs y funciona bien tanto con dispositivos móviles como ordenadores normales.
WP Rocket
En mi opinión, el mejor plugin de caché del mercado es WP Rocket.
Se trata de un plugin premium que funciona con una suscripción anual, con diferentes tarifas según lo uses un uno o más sitios web. No tiene versión gratuita, ni tan siquiera para pruebas.
Aunque puedes encontrar otros plugins gratuitos buenos como los de arriba, es complicado encontrar uno tan completo como WP Rocket que ofrezca prácticamente el 100% de las funcionalidades de caché, junto con prestaciones complementarias como, por ejemplo, la minificación de HTML, CSS y JavaScript.

De hecho, en esta misma web, aunque disponemos de Varnish Cache, lo usamos, porque añade funcionalidad extra que optimiza aún la velocidad final.
La otra gran baza de este plugin es su interfaz de usuario. Es muy completo, pero a la vez sencillo e intuitivo de modo que el usuario medio puede entender la mayoría de su funcionalidad, aunque no sea técnico.
Esto y lo completa que es esta funcionalidad es lo que básicamente justifica pagar por él en vez de usar alternativas gratuitas.
Conclusiones
El concepto y las razones para una usar una caché en un sitio web son bastante sencillas.
Sin embargo, si el tema caché no te viene solucionado por parte de tu hosting, elegir un plugin de caché bueno y configurarlo no es trivial.
Por eso, mi recomendación es que a la hora de elegir un hosting tengas esto en cuenta para que tu servicio de hosting te libere de esta tarea a la vez que te garantice una optimizada y rápida.





